Calendario de los exámenes oficiales de idiomas

En este artículo vamos a intentar aclarar un poco el confuso tema de las fechas de los exámenes oficiales de idiomas. Nos vamos a centrar exclusivamente en aquellos certificados expedidos por los centros extranjeros oficiales. Por ello, no vamos a entrar en el ámbito de los títulos oficiales de la formación reglada, como pueden ser por ejemplo el Graduado en ESO o los Ciclos de Grado Superior. Para ello te invitamos a que consultes nuestro blog hermano Formación a tu medida.

Bien, empecemos por el idioma más demandado: el inglés. Aquí tenemos dos centros internacionales oficiales: el ETS (Educational Testing Service) y el British Council. El ETS es el responsable de los títulos TOEFL y TOEIC y son los centros examinadores oficiales los que certifican. Una de sus ventajas es que prácticamente somos nosotros los que decidimos la fecha del examen. Sólo basta con llamar al centro examinador oficial de nuestra población con una semana de antelación. Rápido y flexible.

Por el contrario, el British Council tiene varias sedes repartidas por el mundo que son las encargadas de realizar los conocidos títulos del Cambridge ESOL (el First Certificate, el Certificate Advanced English, …). El calendario de exámenes en este caso son fechas fijas que depende de la sede y del certificado que queramos obtener, aunque en las grandes poblaciones y de los niveles más demandados prácticamente se realizan todos los meses.

Expliquemos el valenciano. Es la Junta Qualificadora de Coneixements del Valencia la que acredita los conocimientos oficiales de esta lengua. Tiene también varias sedes en la Comunitat Valenciana dónde poder examinarse dependiendo del nivel que queramos obtener. Existen dos convocatorias anuales: en junio y en noviembre.

Las titulaciones del francés se obtienen en el Institut Français, el organismo oficial que tiene el Gobierno francés para acreditar el nivel en su idioma. Como otras instituciones oficiales extranjeras, tiene varias sedes repartidas en ciudades españolas. Las titulaciones oficiales son el DELF y el DALF, según el nivel, y se realizan tres convocatorias anuales.

Pasemos al alemán. En este caso el centro oficial es el Goethe Institut, que al igual que el British Council, tiene sedes en muchas ciudades. El calendario dependerá del certificado del que queramos examinarnos y son también fechas cerradas por la institución. Sin embargo, la mala noticia es que sólo hay una convocatoria anual para cada nivel.

Vayamos ahora con el italiano. Aquí nos encontramos con el CELI, el certificado que nos acredita nuestro nivel de italiano y que está expedido por la Università per Stranieri di Perugia. Esto es más parecido al TOEFL que al British Council: son centros examinadores oficiales los que emiten los títulos, no una sede oficial. Por tanto, serán los centros examinadores de cada población los que marquen el calendario de exámenes.

Por último, el Instituto Cervantes es el organismo oficial que expide el DELE, que es el título que acredita nuestro nivel de español. Aquí nos encontramos con un modelo mixto: son fechas cerradas por el organismo (tres convocatorias anuales), pero se puede obtener en centros examinadores oficiales.

¿Por qué en España nos cuesta el inglés?

Lo hemos oído muchas veces: “los españoles hablamos mal el inglés”. Esto se acrecenta cuando nos comparamos con nuestros vecinos portugueses, que estando en la misma latitud y casi a la misma distancia del Reino Unido, se expresan mejor en el idioma de Shakespeare que nosotros. España parece tener un agujero negro respecto a los idiomas, ¿pero es esto verdad o sólo un mito? ¿Existen razones para pensar que nunca hablaremos bien las lenguas extranjeras?

Es verdad que algo falla en nuestro país cuando dedicando más horas de estudio, más deberes y empezando a una edad más temprana que por ejemplo los suecos, hablamos mucho peor inglés. Falla el método, pero también otros factores que ahora explicaremos

El gran problema que se nos presenta es el tema oral, tanto la comprensión como la expresión. Es decir, escribimos mucho mejor que lo hablamos o entendemos. Y esto puede tener una explicación lógica. El inglés tiene una pronunciación mucho más difícil para nosotros. El castellano tiene cinco sonidos vocales, mientras que el inglés posee 12. Así que de pronto ya son siete sonidos desconocidos que hemos de aprender. A esto hay que sumar que no existen normas claras de pronunciación como sí que las hay en otras lenguas.

Hay otro factor a tener en cuenta: el inglés es una lengua germánica. Por lo tanto, a un alemán le será más fácil aprender inglés que a un español al tener los dos idiomas una raíz similar. Mientras el castellano, de raíz latina, se asemeja más al italiano o francés. Posiblemente nos irían mejor las cosas si la lengua internacional fuera el italiano …

Hasta aquí podríamos excusarnos, pero sí hay fallos de aprendizaje que dependen exclusivamente de nosotros. Como hemos comentado, la gran asignatura pendiente es la parte oral. En las clases se insiste más en la gramática que en la pronunciación. Se persigue la memorización de vocabulario o de verbos, pero con clases de 25 o 30 alumnos prácticamente no se habla ni se escucha.

Otro obstáculo importante que nos limita es la versión original. Somos reacios a ver películas o series en el idioma original. Huimos. Y sin embargo en casi toda Europa es la norma. El doblaje, una herencia franquista que se utilizaba para el ensalzamiento nacional, nos limita a escuchar el inglés sólo a las clases, cuando está comprobado que “el oído“ se adquiere a base de práctica.

Con todo esto, no queremos desanimar a estudiar inglés, sino sólo explicar de dónde nos viene esa dificultad tan española con el idioma más internacional. De hecho, en Inlingua Valencia nos basamos en el método Inlingua, un método que tiene como lema “se aprende a hablar, hablando”. Así, es mucho más fácil superar estas barreras tan comunes.

¿Qué es el TOEIC?

Posiblemente de los tres grandes títulos internacionales y oficiales de inglés (Cambridge, TOEFL y TOEIC), éste último sea el menos conocido. Así que aprovechamos este artículo para presentaros el TOEIC a todos aquellos que no lo conozcáis.

Al igual que el TOEFL, el TOEIC (Test of English for International Communication) es un examen desarrollado en 1979 por ETS (Educational Testing Service). Se trata de una organización privada sin fines lucrativos radicada en Princeton (Estados Unidos), y que se dedica a las mediciones y a la investigación educativa.

Lo que diferencia este test de otros, incluido su “hermano” TOEFL, es que el TOEIC está pensado para el contexto laboral. Es decir, mide las competencias del inglés en el ámbito profesional, por lo que es el más demandado por todos aquellos trabajadores que necesitan acreditar un nivel de inglés. Actualmente es el test líder en el mundo para evaluar los conocimientos de dicho idioma en el mundo laboral.

Sin embargo, no requiere de un conocimiento especializado o de un vocabulario concreto, sino el de una persona que usa el inglés en las actividades de trabajo diarias. Es un estándar reconocido internacionalmente para muchas organizaciones e instituciones que necesitan evaluar la competencia del inglés.

Podríamos decir que es la gran herramienta que usan las empresas para saber el nivel de inglés de sus empleados o candidatos. No obstante, y aunque su fin no sea el académico, la gran mayoría de universidades e instituciones académicas aceptan el certificado del TOEIC para evaluar a sus estudiantes.

Por otra parte, el TOEIC ofrece algunas ventajas muy interesantes a tener en cuenta. Una de ellas es que el test está bajo pedido, es decir, no hay necesidad de esperar a sesiones anuales como en el caso de los exámenes de Cambridge, por ejemplo. Avisando con una semana de antelación, podemos examinarnos.

Otra diferencia importante es que mide la competencia, no los logros. ¿Y esto qué significa? Pues que no hay aprobados ni suspendidos. Es decir, no hay que obtener una puntuación mínima para conseguir el certificado. La puntuación va desde el 10 hasta el 990, y la marca que consigamos será la que se refleje en nuestro diploma. De acuerdo con el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas Extranjeras, el nivel B1 equivale a una puntuación mínima de 550 puntos en el TOEIC y de 880 puntos para el nivel C1.

Medir la competencia también supone otro cambio más: el TOEIC no está basado en el contenido de ningún curso o libro de texto. Es una medición de la capacidad general de usar el inglés, no del aprendizaje de unos mínimos.

Por último, señalar que existen dos exámenes del TOEIC: el Listening & Reading Test y el Speaking & Writing Test. El primero es el más conocido y solicitado, y evalúa las comprensiones auditivas y de lectura a través de 200 preguntas de selección múltiple durante dos horas y media. Éste test es el más requerido gracias a su fiabilidad, ya que es 100% objetivo. Y una ventaja más: no caduca. También requiere de menos tiempo y gastos, por lo que su precio es altamente razonable teniendo en cuenta que es un certificado oficial. De hecho, en Inlingua Valencia lo podrás obtener por menos de 100€.

Esperamos que después de todo lo explicado anteriormente, te haya quedado más claro todo lo referente al TOEIC. Y si te decides a examinarte, ¡mucha suerte! 🙂

Los idiomas y el turismo

Hace poco se conocía que este pasado mes de agosto fue el mejor mes turístico de la historia con una cifra récord de más de ocho millones de turistas extranjeros visitando nuestro país. Esto supone un incremento del 7% respecto al mismo mes del año pasado.

Según los datos facilitados por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, los habitantes del Reino Unido son los que más nos visitan, con más de dos millones de turistas en el mes de agosto. Sin embargo, los mercados que más suben son el francés (9,3%) y el alemán (13,5%), que ocupan el segundo y tercer puesto con 1.800.000 y 1.153.000 visitantes respectivamente. De hecho, si nos fijamos en la Comunidad Valenciana, los franceses, nórdicos y alemanes son los que más aumentan.

Ante estos datos, está claro que el turismo sigue siendo el gran motor de la economía nacional y el único capaz de generar gran número de empleos. Agosto ya queda lejos, pero estamos en el momento perfecto para aprender o perfeccionar idiomas y poder optar a un puesto de trabajo de cara a la próxima campaña turística. De hecho, la demanda de profesionales con idiomas es cada vez más acusada. Incluso la Conselleria de Turisme de la Comunitat Valenciana ha remarcado que se necesita personal con conocimientos de francés ante el actual incremento de turistas del país vecino y la escasa oferta de trabajadores con conocimientos de dicho idioma.

Podemos concluir que ante los últimos y esperanzadores datos turísticos, la formación en idiomas puede ser la salida a la actual crisis económica o al menos aumentar las posibilidades de encontrar un trabajo. Inglés siempre será la lengua más demandada en las ofertas de empleo, pero quizás el saber francés o alemán nos permita diferenciarnos de los otros candidatos y conseguir ese puesto de trabajo.