Origen de expresiones valencianas

Ya seas valencianoparlante o simplemente sientes curiosidad por este idioma, seguro que te sorprenderás de conocer alguno de los orígenes de expresiones y refranes típicamente valencianos. ¡Así que te invitamos a que sigas leyendo!

‘Ser de l’any de la picor’.

La traducción al castellano se ve claramente: ‘ser del año de la picor’. ¿Pero qué significa? Pues que algo es muy antiguo. Y por no ser menos, es antiguo hasta el origen de esta expresión. Te explicamos: el año 1471 fue un año muy duro, de malas cosechas y mucha miseria. En concreto, la ciudad de Barcelona pasó muchas penurias, entre ellas una plaga de pulgas que atacaban sin piedad a todo ser viviente, lo que conllevaba el consiguiente picor. Con el tiempo, se acabó asociando el picor con ese año, pero se olvidó que había sido malo y se quedó con el valor de la lejanía en el tiempo.

‘Venir el moro Mussa’.

Esta expresión se ha utilizado desde hace años para asustar a los niños cuando no se portan bien. Y es que a los niños valencianos no se les asusta con ‘el Coco’ o el ‘Sacamantecas’, sino con el moro Mussa. ¿Y quién era el moro Mussa? Se cree que se refiere a Rahmán Musa ibn Nusair, conocido popularmente como el moro Musa o Muza. Fue un gobernador musulmán del norte de África que dirigió la conquista de la Península Ibérica en el 711. Se dice que ocupó Cataluña tan rápidamente que la población se quedó impactada. De ahí que empezarán a asustar a los niños con que vendría ese “infiel’ tan rápido y efectivo.

‘Acabar com el ball de Torrent’.

Está expresión es la utilizada por la gente de la huerta valenciana, pero también se dice ‘Acabar com la dansa d’Alborache’ o ‘Acabar com el rosari de l’aurora’ en otras partes del territorio valenciano. Sea cuál sea, significa lo mismo y se utiliza para hablar de algo que aunque haya empezado con buenos augurios, acaba mal. El origen de este baile se remonta al siglo XVI en dicha localidad al sur de Valencia. Sobre un tablado colocado en una plaza o calle del pueblo, se representaba una parodia de la visita que hacían los virreyes de Valencia a Torrent. La representación estaba plagada de bromas y agravios, pero siempre acababa con una bronca general, incluso violenta, en la que participaban todos los integrantes.

‘No parar en torreta’.

Este refrán se utiliza para referirse a alguien que no está nunca quieto. En la ciudad de Valencia y alrededores existía una gran tradición de colombicultura, o lo que es lo mismo, de la cría de palomas. Durante toda la Edad Media y hasta bien entrado el siglo XIX, su cría era muy importante y valorada ya que las palomas eran utilizadas como medio de comunicación. Y era precisamente en la Llotja de esta ciudad dónde se reunían los colombicultores para comprar y vender sus palomas. Aquéllas que más tiempo estuvieran en el aire sin detenerse en ninguna ‘torreta’ eran las más valoradas y deseadas. No obstante, el refrán pasó al día a día para mencionar a las personas que no paraban nunca.

‘Ser més delicada que la delicada de Gandia’.

Esta expresión tiene una clara alusión ácida, ya que se utiliza para referirse a alguien (sobre todo una mujer) que es en exceso remilgado o tiquismiquis. Y es que cuenta la leyenda que una joven de Gandía murió cuando le cayó una flor de jazmín de la fachada de la Colegiata de dicha población. La historia se extendió rápidamente ante el asombro de la población. Sin embargo, la verdad es un poco más exacta. Lo que le cayó no una fue una flor de jazmín, sino una flor de piedra, que al desprenderse desde altura, tuvo mayor peso e impacto. Vamos, que la pobre no era tan delicada.. y encima se le quedó la fama.